Un Campeonato de España desde dentro.

25.05.16 Un campeonato de España desde dentro - Nacho Tomás - Un tuitero en papel - La Verdad de Murcia

Nunca en la vida se me había pasado por la cabeza participar en un Campeonato de España. De ningún deporte. De ninguna forma. Tras catorce horas de autobús los 21 componentes del Tri Impulso llegamos el viernes noche a Pontevedra con el objetivo de sufrir y del triatlón por equipos sprint. Es una distancia muy corta para mí (750 metros a nado, 20 kilómetros en bici y 5 corriendo), a un diesel rondando los cuarenta años le cuesta alcanzar la punta de velocidad de los chavales de veinte. Este formato es pura táctica, amoldando el ritmo de cada miembro en cada disciplina para que ninguno se descuelgue. O que al menos queden cuatro para cruzar juntos la meta. Por lesiones y bajas de última hora en mi equipo somos los justos. No hay más opción que apretarnos las tuercas.

Nos tiramos al agua desde una plataforma sobre el río Lérez. Un equipo cada minuto. Las manos y pies se congelan, el agua está helada. Voy en cabeza de los míos, guiándoles cuando las corriente y la marea lo permiten. Adelantamos a varios que han salido antes, esta modalidad es como una contrarreloj por equipos del Tour de Francia: pura adrenalina. Bajamos el ritmo, uno se nos queda. Salimos del agua con la bici en el punto de mira. Mientras corres te quitas el neopreno. Descuelgas. Mientras corres te pones el casco. Me trastabillo con las calas, no consigo comenzar a pedalear y por un momento pienso que pierdo el equilibrio. Por fin ajusto y me lanzo al asfalto acelerando como loco. Hechos por fin una piña, concienciados en darnos relevos de manera organizada los dos más fuertes sobre ruedas. Aceleramos, frenamos, muchas rotondas. Adelantamos de nuevo a varios equipos. Un puntito menos, se nos queda otra unidad y si llegamos sólo tres a la T2 nos descalificarán. Vemos a un amigo del club de otro equipo caído en el suelo, el resto ayudando, se me corta la respiración cuando oigo que piden una ambulancia. Pienso en parar, me dicen que siga, todo controlado. Nos hemos salvado de la lluvia por los pelos. Con el miedo en el cuerpo seguimos dando pedales por las calles de Pontevedra hasta que comienza el último sector: la carrera a pie que tanto había temido por el nivelazo corriendo de mis tres compañeros. Ahora les toca esperarme a mí. Me animan sin parar, no puedo responderles. Comienzo lento pero subo ritmo conforme me caliento. Volamos en el último kilómetro. Disfrutando y sufriendo. Nos hemos compenetrado de maravilla durante toda la prueba. Posición 15 de España en Categoría Open (no Élite). Tremendo. Subidón y mucho Ribeiro. ¡Menudo club!

El domingo también competimos, en relevos, pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión. Llegamos a casa a las 6 de la mañana del lunes, a las 8 estoy en pie ejerciendo de padre y a las 9 trabajando.

Somos triatletas, somos currantes, somos felices.

Política, elecciones y Twitter.

18.05.16 Política, elecciones y Twitter - Nacho Tomás - Un tuitero en papel - La Verdad de Murcia

Han vuelto. Las elecciones están aquí de nuevo. Y nadie sabe si serán las últimas de este año, viendo cómo está el patio quizá regresemos a las urnas antes de las uvas de 2017. Nadie sabe si tendremos Gobierno pasado el verano, si habrá pactómetro de cara al otoño, si nos cogerá el frío en funciones, si los flamantes equipos titulares que ya vemos en las presentaciones acabarán lesionados o si, por fin, alguien piensa en el ciudadano y se remanga para currar a destajo antes de ponerse frente a los flashes de las fotos. Y sin entornar los ojos como sufre cualquier mortal en ese trance.

Con las elecciones vuelve Twitter. Para algunos políticos nunca se ha ido. Saben usar las herramientas a su alcance. Saben gestionar con maestría su presencia en redes sociales y, excepto integristas cegados por unas siglas, cualquier votante crítico y abierto acepta y entiende que son un buen ejemplo, dejando al margen sus ideales. Los electores queremos que la política sea real, cercana y con capacidad para empatizar. Algo que se puede explotar fantásticamente con las redes sociales. Y algunos lo hacen de maravilla.

También nos encontramos con la cara opuesta, los de bloqueo fácil. El otro día yo mismo tuiteaba sobre el caso de un político que me tenía bloqueado. Una persona con la que nunca en mi vida había intercambiado palabra. ¿Qué pasará por la cabeza de alguien que bloquea a un hipotético votante de modo preventivo? Puedo imaginarme qué hará con nuestras ciudades, qué hará con nuestro país. Las críticas constructivas son un regalo y es su responsabilidad saber gestionarlas. Otro tema son los trolls, en este caso la acción puede estar justificada.

Pero no todo es tuitear y responder, una de las grandes claves del asunto es escuchar, monitorizar, adelantarte a los acontecimientos. Porque tuitear sabe hacerlo un mono. Para sacarle rédito a Twitter un político necesita un poco más. Necesita entender que es un canal de comunicación bidireccional, no un panfleto o una papeleta. Necesita constancia. Los votantes olemos cuando aparecen solo en campaña. En la medida de lo posible y en función de la personalidad de cada uno, se agradecen contenidos personales de vez en cuando. Detrás de las redes hay personas y es importante conectar con la gente a través de actuaciones mundanas, no sólo mítines, agenda o actos institucionales que aburren a las ovejas.

Y no todo es el número de seguidores, hay discretos perfiles de políticos locales que tienen mucho más tirón que los grandes nacionales, desde casa los valoramos, los entendemos como más importantes, y por ende tienen una mejor correlación con los votos finales ya sea en unas elecciones locales, autonómicas o generales. De las europeas hablaremos en otro momento.

Las redes sociales son gratis, pero el precio político a pagar por su mal uso puede ser muy elevado.

UN TUITERO EN PAPEL
Nacho Tom
ás
www.nachotomas.com
Art
ículo publicado en La Verdad de Murcia el 18 de Mayo de 2016

#FuerzaOrive

11.05.16 #FuerzaOrive - Nacho Tomás - Un tuitero en papel - La Verdad de Murcia

Recuerdo perfectamente mi primer día de trabajo en Radio Murcia. Conocía bien la empresa, había trabajado en las oficinas del Grupo Prisa en Gran Vía 32 de Madrid algunos años antes. Esta vez era diferente por muchos motivos, en la capital organizaba conciertos, aquí me tocaría vender publicidad encontrando clientes para los soportes que el grupo comercializaba en esta ciudad.

Recuerdo perfectamente cuando me enseñaron las antiquísimas instalaciones de la radio, las cabinas, los despachos, los pasillos amarillentos, los cables por todos lados, las mesas de sonido convertidas en reliquias que harían babear a cualquier coleccionista. Era increíble que desde un lugar como ese se emitiera diariamente un contenido de calidad. O que desde aquel archifamoso cuchitril, con recortes de periódicos en las paredes que se encontraba al otro lado del rellano de la escalera, salieran las míticas páginas del Diario AS. Me quedó meridianamente claro que sólo podía ser posible gracias al enorme equipo de profesionales que había detrás. Luego llegó la obra y por fin el continente se adaptó al contenido.

Recuerdo perfectamente cuando me presentaron a los que serían mis compañeros de trabajo: comerciales, administrativos, técnicos y periodistas. Con algunos saltaron chispas, con otros hice buenas migas, tantas que aún mantenemos un contacto habitual. Todavía agradezco la acogida especialmente a Pedro Contreras, Javi Ruiz, José Antonio Vera y Javi Jaén. Gracias a ellos entendí el medio y aprendí a vender publicidad efectiva para nuestros anunciantes.

Recuerdo perfectamente cuando conocí a Orive. Me pareció un chulo de cuidado. Y no me equivocaba, Javi es más chulo que un ocho. Porque puede. Es auténtico. Leía algunas de sus noticias y me preguntaba cómo era capaz de ser tan sincero. Y tan valiente. Un periodista que no atranca. Que no mira quién le paga el sueldo. Entendíamos del mismo modo los medios de comunicación. Me contaba sus viajes a Eurosport. Sus viajes a Mallorca. Sus proyectos con María Luisa. Que a su hijo le gustaba el triatlón. Pocas veces he hablado con él de fútbol. Es mucho más que eso.

Cuando dejé Cadena Ser y monté mi propia agencia me ayudó mucho. Javier Orive es un tío querido por los que le conocen, aunque haya algunos que sólo por oírle en la radio o verle en la tele saquen sus propias y erróneas conclusiones. No acabo de creerme que en estos momentos esté luchando por seguir vivo en la misma UCI en la que con mi hermano Pablo pasamos las peores horas de nuestras vidas. Javi estuvo al pié del cañón cuando sucedió, interesándose como siempre, recordando lo que realmente importa porque, como alguien dijo hace unos días, se acuerda de las fechas y tiene en cuenta los momentos de los demás.

Y esto es algo que no deberíamos olvidar nunca. Es tu turno, Orive. Fuerza.

 

UN TUITERO EN PAPEL
Nacho Tom
ás
www.nachotomas.com
Art
ículo publicado en La Verdad de Murcia el 11 de Mayo de 2016

Petróleo en Murcia.

04.05.16 Petróleo en Murcia - Nacho Tomás - Un tuitero en papel - La Verdad de Murcia

Hoy he soñado que encontraban petróleo en Murcia. Un operario de las obras de soterramiento del AVE a su entrada en la ciudad taladraba más de la cuenta y ¡Zas! Un chorro de oro negro de cien metros de altura tiznó su sudorosa cara y de rebote varias manzanas a la redonda. La calidad y cantidad del producto era inusual, expertos venezolanos, americanos y saudíes corroboraron este extremo y de camino al sureste español desde sus jets privados cerraban acuerdos comerciales con nuestras autoridades. Beneficiosos para todos, no tengan duda, decía la coalición que nos gobernaba a través de sus cuatro portavoces al alimón. Nuestra democracia era la envidia general, no había oposición y todos gobernaban en amor y compaña. Se acabó el criticar lo que sea que venga de otro. Se acabaron los pactos imposibles. Éramos la nueva Atenas.

Los primeros años fueron grandiosos, la bolsa hallada era la más grande del mundo. Se acabaron los problemas de abastecimiento que comenzaban a aflorar en otras partes del planeta. El barril murciano se convirtió en el nuevo ladrillo y el dinero llegaba a espuertas. Se acabó mirar a la capital del país para esperar su visto bueno antes de dar un paso. Reconstruimos Lorca por completo. El puerto de Cartagena se convirtió en el Rotterdam del Mediterráneo y los cruceros dejaron paso a inmensos petroleros. La industria global de los vehículos eléctricos se fue al garete enterrada por los petrodólares. Se redujo drásticamente el uso de bicicletas y se eliminaron las aceras. ¿Quién iba a querer andar con el litro de gasolina a trece céntimos? Todo era precioso.

Concluyeron las obras del aeropuerto y se compraron aviones y pasajeros con vuelos directos a Pekín y a New York. Construimos un túnel de diez carriles que horadaba el Puerto de la Cadena. Se alcanzó el pleno empleo con dignos salarios. Se llenaron las infinitas casas vacías de nuestra costa. Albacete se nos unió de nuevo y de la envidia Alicante hizo lo propio pasando a ser una comunidad autónoma de tres provincias. La Asamblea Regional se trasladó a Benidorm. Cerramos las desaladoras una vez negociada satisfactoriamente la compra del Ebro. Y del Tajo. Doblamos las vías de tren hasta cada rincón de España. Levantamos el Disney Paramount World Park. El Real Murcia volvió a primera. Pagamos las obras para terminar la Sagrada Familia a cambio de poner en su cúpula el Cristo de Monteagudo. Prohibimos el reggaetón y la tuna. El martes del Bando de la Huerta era festivo nacional. Festivo nacional no, era puente mundial. Y no me preguntéis cómo pero en mi sueño también conseguíamos que en Agosto no hiciera calor.

Entonces me he despertado, he mirado por la ventana en este día tan triste y frío y me he ido a correr un rato.

 

UN TUITERO EN PAPEL
Nacho Tom
ás
www.nachotomas.com
Art
ículo publicado en La Verdad de Murcia el 4 de Mayo de 2016