Archive for Deporte

Hacer deporte desde el sofá

El pasado domingo se vivió un nuevo episodio de la revolución de los contenidos digitales. Podríamos decir, sin temor a exagerar, que se produjo un hito sin precedentes en la historia de los videojuegos. Os cuento: existe un YouTuber (persona que tiene canal propio en la plataforma y sube/comparte contenido con cierta frecuencia) llamado Rubius que básicamente se dedica a hacer el chorra (a mí me encanta si os sirve de algo mi opinión). Vale, pues este chaval, español para más señas, tiene varios récords en su haber tales como conseguir el tuit con mayor difusión (número de compartidos) en 2016 a nivel mundial. Para ello sólo le hizo falta escribir “Limonada” y que lo replicaran más de un millón y medio de personas. Tela. Otra de sus hazañas es tener más seguidores en Twitter que Mariano Rajoy, Pablo Iglesias, Albert Rivera y Pedro Sánchez… ¡Juntos!

El nombre real de este chico es Rubén Doblas Gundersen, hijo de madre noruega y padre español, y su última idea fue juntar a cien youtubers como él, retransmitiendo todos al mismo tiempo en sus canales, mientras jugaban en directo al juego de moda, Fortnite. Como dato comentar que Rubius tiene 28 millones de suscriptores, más que Telecinco, Cuatro, Antena 3, La Sexta, Real Madrid, Barça, La Voz y Operación Triunfo juntos. Pues bien, la idea le salió redonda, congregando a más de 1 millón de personas en directo, marcando un nuevo récord mundial en esta plataforma, y ya lleva más de 15 millones de audiencia en “diferido”. Imaginad lo contento que debe estar el fabricante del juego, patrocinador del asunto al fin y al cabo. Y el propio Rubius, claro, cuyos ingresos anuales se estiman cerca del millón de euros gracias a todo esto.

Se dio la casualidad de que el mismo domingo se desarrolló la final de otro videojuego, League of Legends, en un Teatro Circo de Murcia totalmente abarrotado. Se trata de un sector en auge y que cuenta en España con su propia Liga de Videojuegos Profesional (LVP). Otra muestra más del tirón que tienen los deportes electrónicos en nuestro país es el campeonato de Clash Royale (uno de mis preferidos) que está organizando RTVE y que cuenta con comentaristas que nada tienen que envidiar a los del resto de deportes.

Nadie quiere quedarse fuera y hasta LaLiga anunció hace poco su proyecto de eSports con el fútbol , no podía ser de otra forma, como hilo conductor. Siempre he sido fiel defensor de las bondades que los juegos, con moderación y control como casi todo en la vida, pueden transmitir a los niños.

Es hora de abrir los ojos y seguir bien atentos. ¡Es hora de jugar!

 

UN TUITERO EN PAPEL
Nacho Tomás
Artículo publicado en La Verdad de Murcia
28 de Marzo de 2018

 

 

La vida empieza a los cuarenta.

Hace cinco años crucé en Agramón la meta de mi primer triatlón. Me tuvieron que prestar una bici y terminé casi arrastrándome el doscientos y pico de trescientos participantes. El sábado pasado por fin subí a un podio. La guinda a una evolución lenta pero segura de la mano de Jorge, mi hermano y entrenador, que saca petróleo a mis escasas cinco horas semanales de entrenamiento.

Tenía una corazonada para este Triatlón de Guardamar, marcado en rojo como gran objetivo de la temporada. Los que me conocen saben que iba en serio, convencido de que había llegado el momento. Suena a cursilada pero visualizarlo a diario durante semanas se convirtió en una pequeña obsesión que compensó la mezcla de lesiones, muchísimo trabajo, parones y priorización de otras facetas de mi vida durante este año. Toca tirar de fuerza mental, especialmente en competición. Los hay que con un dorsal se acojonan, a mí me pasa justo lo contrario.

Afronté la prueba con confianza. Convencido de que, aunque no era mi distancia favorita, el formato me beneficiaba: Contrarreloj (salidas individuales cada veinte segundos) sin drafting (prohibido ir a rueda). En mi opinión de esta forma se premia al triatleta más equilibrado en las tres disciplinas. No es tan decisivo ser buen nadador o pillar un buen grupo en bicicleta. Aquí vas solo, sin más referencias que tu respiración y tu pulso.

Llegué convencido de mi buen momento nadando y un gran pico de forma en bici, aunque muy justo para la carrera a pie, por lo que tendría que exprimirme aún más en el agua y dando pedales. Y vaya si me exprimí: gran natación y maravilloso sector en bicicleta. Luego cambió la cosa y tocó sufrir corriendo a unos ritmos peores de lo esperado. Iba cayendo en picado kilómetro a kilómetro hasta que recordé aquellos fatídicos cuatro segundos que me dejaron sin podio la vez que más cerca antes había estado. Apreté los dientes y esprinté más que nunca en mi vida. Por la cabeza desfilaban pensamientos contrarios: “Si no lo consigo me retiro del deporte” o “Nacho, si pillas metal te dejas el triatlón”. Curioso cómo funciona el cerebro rondando las doscientas pulsaciones por minuto.

Lo malo de este formato es que cruzas la meta y no sabes nada. Silencio. No alcé los brazos como suelo hacer. El resultado final aguanta escondido hasta que terminan todos. Y la espera se hace eterna. Ducha, hidratación, recoger material. ¡Y sorpresa! Por únicamente 39 segundos conseguí la tercera plaza de mi grupo de edad en el año del estreno en la categoría de veteranos. Un podio compartido con dos fueras de serie como Mateo Pesquer (campeón del mundo de acuatlón) y Moisés Vidal (ganador de varios Ironman).

El único borrón del día fue que no pudieron acompañarme mi mujer y mis hijos. Pero quién sabe, quizá vuelva a subir al cajón más adelante pues como dice la camiseta que nos regalaron a los amigos de la quinta del 77: “Life begins at forty.”

 

UN TUITERO EN PAPEL
Nacho Tomás
www.nachotomas.com
Artículo publicado en La Verdad de Murcia el 18 de Octubre de 2017

 

Vuelve el fútbol.

Hasta el otro día, cuando disfruté de los noventa minutos completos del partido de ida de la Supercopa de España en el que el Madrid barrió al Barça, el último partido de fútbol que había visto entero fue la final del Mundial de Sudáfrica cuando España ganó y Casillas le estampó aquel memorable beso en los morros a la Carbonero.

Han pasado siete años y desde aquel momento no digo que no siguiera un poco el asunto futbolero, porque si vives en España es imposible abstraerte del todo (medios de comunicación, conversaciones con amigos, redes sociales), pero no veía más que algún resumen o ese golazo por jornada que metía fulanito y corría como la pólvora por los WhatsApp de turno.

Hace un tiempo la cosa era distinta, incluso iba al campo a ver al Valencia, el equipo familiar, hasta me uní a una peña del club en Madrid y asistí en directo a la final de la Europa League que ganamos en Goteborg al Olympique de Marsella. Pero entre unas cosas (las dos finales de Champions perdidas por un lado) y otras (mi hijo quiso una equipación del Real Madrid por su santo) el asunto ha tenido que cambiar.

La guinda se sirvió hace unos días cuando en un evento familiar mis primos me convencieron para que me uniera a ellos en la Liga Fantástica Marca, ese juego en el que tienes que formar tu once fichando y vendiendo jugadores, compitiendo contra el resto de amigos en una competición privada. Zalazar (del Albacete) era mi estrella cuando participé por última vez en esta historia, y los cambios de cada jornada se realizaban por correo o por teléfono. Tela.

Hoy ha terminado la primera jornada y mi alineación titular me ha dado la sorpresa de encabezar la clasificación familiar, tras empollarme las noticias de la pretemporada y devanarme los sesos formando un equipo medianamente sólido. Yo que hasta hace unas horas no conocía más que a Messi y Ronaldo.

Ya veremos cómo acaba la cosa, pero estos once tíos me han dado una alegría y quizá las ganas de seguir con un poco de interés junto a mi hijo (que me ayuda con sus cromos) un deporte que me tenía totalmente desencantado. Por lo menos hasta la fecha sigo con interés los fichajes, las estadísticas y el mercado en busca de alguna ganga.

Mis primeros 69 puntos son fruto de Cuéllar de portero (paró un penalti); Cancelo (buscando desde ya un sustituto pues se va de España), Juanfran y Muniesa de defensas; Gabriel, Joaquín, Jurado, Enzo Zidane (el único que no me puntuó en esta primera jornada) y Celso Borges de centrocampistas y Baptistiao y Kike de delanteros.

¡Ataos los machos primos y amigos, este año la Liga Fantástica va a estar cara!

 

UN TUITERO EN PAPEL
Nacho Tomás
www.nachotomas.com
Artículo publicado en La Verdad de Murcia el 23 de Agosto de 2017

El negocio del deporte.

Es de sobra conocido que las grandes empresas mundiales marcan el camino en cuanto al marketing se refiere. En cada momento de nuestra historia reciente han sido ellas las que han seguido, o a veces incluso generado, las modas de turno. Algunas pasajeras, otras para quedarse. Algunas interesantes, otra mejor olvidarlas.

Personalmente me parece muy interesante analizar cómo varía el denominador común con el paso del tiempo, sólo tienes que echar un vistazo a YouTube cada cierto tiempo o tirar de recuerdos mentales para hacerte una imagen concreta de la evolución mencionada.

Una de las modas actuales, bendita sea, es el deporte. Y todas las marcas con un mínimo de empatía social, ganas de hacerlo bien y con los ojos abiertos al mercado están metidas en el ajo. Tienen claro que el deporte mueve dinero. Mucho dinero. Y no me refiero a las superestrellas de fútbol, baloncesto o tenis; las carreras populares se han disparado y con ello la pasta que generan y reparten. Cualquier competición local tiene muchos más participantes ahora que hace sólo unos años y las empresas de cada ciudad también quieren sacar su lógica tajada. Las hay coherentes con su estrategia de marketing y también las hay que hacen el más espantoso ridículo.

A nivel personal he vivido en carnes propias el tema del que hablo. Hace ya casi tres años coordiné a un grupo de tuiteros corredores que se unieron para cruzar la meta del Maratón de Nueva York, un proyecto ilusionante para los más de 50 participantes y atrayente para empresas patrocinadoras, que también fueron muchas. Conseguimos un retorno inimaginable para aquellas que apostaron por echar una mano al viaje apoyando aquella locura. Acabaron tan satisfechas con la repercusión conseguida (incluso reseñas a nivel nacional en el Marca y Antena3, a lo que sumamos un alcance desorbitado en Twitter, donde superamos 1 millón de impactos y 615.000 usuarios únicos la semana de la competición) que al año siguiente repetimos con el Maratón de Berlín. Momento auto bombo: desde mi agencia (N7) gestionamos la comunicación y los patrocinios.

Lástima que luego me rompí el menisco y tuvimos que parar el proyecto de las maratones temporalmente, mi cuerpo no está para largas tiradas corriendo, pero no quedó parado el tema, puesto que como directivo entiendo imprescindible seguir apostando, si no puede ser como receptor será como “entregador”, involucrando a mi empresa en aquellos proyectos deportivos que merecen la pena patrocinar.

Y cómo no, la mayoría de ellos están relacionados con el triatlón, deporte en el que además estoy federado junto a cerca de otras 30.000 personas en España, número que se ha duplicado en los últimos 8 años, según datos del Consejo Superior de Deportes (CSD).

Un negocio que funciona de modo circular entre empresas, marcas y deportistas, sin dejar de lado a federaciones, clubes e incluso ayuntamientos. La retroalimentación entre todos está dirigiendo el sector hacia un éxito rotundo: genera trabajo, genera dinero, genera diversión y genera salud. ¿Hay algo más redondo? Quizá sí, un balón de fútbol, pero en esa industria va a ser difícil que metas la cabeza si eres una empresa, una marca o un deportista.

 

UN TUITERO EN PAPEL
Nacho Tomás
www.nachotomas.com
Artículo publicado en La Verdad de Murcia el 9 de Agosto de 2017