• Familia,  Pensamientos,  Un tuitero en papel

    A mi edad.

    La próxima vez que me pregunten la edad costará arrancar de mi boca un cuarenta. Una década es mucho tiempo y los humanos somos animales de tan profundas costumbres como para rotar así a la ligera desde un continuo «treintayalgo». Esta es la primera columna que escribo una vez cambiado el prefijo, una vez cruzada la línea que, según algunos de los grandes pensadores de la historia, separa dos de las grandes etapas de la vida. ¿Y qué dos etapas son esas? Pues ahí es donde el tema se pone interesante. El sábado alcancé el cuarto dígito y físicamente sigo con las mismas arrugas, las mismas canas y el mismo…