Una docena de consejos de novato para tu primer triatlon.

Este domingo me estreno como triatleta en distancia olímpica (1,5 kms nadando + 40 kms en bicicleta + 10 kms corriendo) en San Javier, en el TriWhite, un buen momento para rescatar este post que redacté para “Una docena de…” 

Antes de lanzarte a la aventura de inscribirte (y terminar, claro) tu primer triatlon, deberías leer esta docena de consejos para evitar situaciones dolorosas, en cuerpo y alma, que muchos novatos hemos sufrido. Úsalas como un manual de instrucciones, o checklist, y te ahorrarás problemas el día de tu estreno en este apasionante deporte. Allá van.

triatlon

1. Busca la distancia adecuada

Independientementen de tu estado de forma y de tu preparación, ya sea corriendo, en bici, o nadando, lo normal cuando te apuntas al primer “tri” es que no hayas entrenado nunca el mismo día los tres deportes, así que el primer consejo será que la distancia seleccionada para tu bautizo sea “Sprint”: 750m Swim + 20km Bike + 5km Run. Quizá te parezca poco por separado, pero rondando habitualmente un crono total de 1 hora y media en los inicios, se te puede hacer largo. Dejemos el Ironman para otro momento.

2. Entrena con cabeza

Entrena con cabeza, y si tienes un preparador/entrenador, mejor que mejor. La técnica es una parte fundamental en las tres disciplinas. Con unos rudimentos básicos de postura, pisada o brazada, mejorarás tanto o más que con palizas físicas. Muy recomendables ciertos videos de YouTube relacionados con el asunto. Separar el trigo de la paja no es tarea fácil, por ello lo mejor es visualizar directamente las competiciones, analizando pormenorizadamente cada atleta. Busca vídeos de Javier Gomez Noya y los hermanos Brownlee en Youtube para salir de dudas.

3. Come bien

La alimentación equilibrada es un pilar fundamental dentro de cualquier preparación. No hay que ser un lince para intuir que salir de copas, comer pantagruélicamente o inflarte a grasas y fritanga, recortara tus opciones en carrera. Recomendable realizar 5 comidas al día: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena, ajustadas en hidratos de carbono y proteinas. Personalmente, me tomo siempre un plátano justo una hora antes de la salida.

4. Ponte cómodo

Valora la pequeña inversión, en comparación con el resto de gastos, del mono de triatlon. El día que lo pruebas, ya no puedes dejar de ponértelo. Cuando te mires al espejo, creerás que eres una morcilla de Burgos, pero ya conocemos el sabio refranero español: “Ande yo caliente…” Se agradece la pequeña badana, la almohadilla donde tus posaderas entran en contacto con el sillín, para el sector de bici y la posterior carrera a pie. Así como la tranquilidad de no tener que cambiarte de camiseta y pantalones en las transiciones.

5. Ordena el material en la T1

Antes de lanzarte al agua comprueba que has dejado todo el material en la T1 (la zona de transición desde la natación, el lugar donde debes haber “colgado” la bicicleta). Es de gran ayuda colocar el dorsal en un portadorsal y dejarlo a la vista, enganchado en el manillar, de esta forma cuando llegues podrás reconocer mejor tu box. Pon las gafas de sol (si las usas) dentro del casco. Ojo al desarrollo de la bicicleta, hay triatlones en los que la salida de la bici se realiza en subida, otros en llano o bajada, ajusta los platos y piñones para poder salir pedaleando sin demasiadas complicaciones.

6. Visualiza referencias en el agua

Nadar en aguas abiertas, playa o pantano, es una sensación especial que no tiene nada que ver con la piscina. No estaría de más que hubieras practicado algunas brazadas en el lugar de los futuros hechos. Ya no hablo del miedo, sino de la falta de referencias como las corcheras. Busca referencias más allá de las boyas (árboles, edificios…) tanto para la ida como para la vuelta. Vienen muy bien unas gafas polarizadas para evitar el reflejo del sol y perder dichas referencias.

7. Nada a tu ritmo

Durante la natación, más vale sacar la cabeza y ver que vas en la trazada correcta que pegarte a alguien y pensar que él va bien dirigido. Quizá él piense lo mismo y os llevéis de regalo unos cuantos metros de más. Muy recomendable calentar un poco dentro del agua antes de empezar. Cuando todo comience, no te asustes si te llevas manotazos hasta en el carné. Relajación, sigue tu ritmo o no pienses mucho.

8. Cuidado en la primera transición

Cuando llegues a la T1, busca tu bici, deja las gafas y el gorro de natación en la cesta, ponte el dorsal (girado hacia la espalda), las gafas y el casco, en este orden si no quieres que las gafas salgan volando por los aires cuando llegues a la T2 y te quites el casco, y cázate las botas de bicicleta, con o sin calcetines según tu criterio (si los usas, ya te los dejas puestos para la carrera a pie). Descuelga la bici y, sin montarte en ella, busca la salida. Una vez cruzada la línea, podrás ponerte a pedalear. Da comienzo el segundo sector.

9. Reconoce el recorrido de la bici

Si llevas algo de comer, este puede ser un buen momento para tomártelo, junto a un buen trago de agua del bidón que deberías haber dejado lleno y fresquito en tu montura antes de tirarte a nadar. Conocer el recorrido de antemano es un As en la manga, que te evitará sorpresas del estilo de curvas cerradas, rampas matadoras y descensos de vértigo. Como sabrás hay triatlones drafting y no-drafting (en los que no puedes ir a rueda de otra bici), cumple religiosamente las normas si no quieres que te descalifiquen.

10. Cuidado en la segunda transición

Cuando llegues a la T2 (donde cuelgas la bici y sales a correr, a veces coincide con la T1), hay varias cosas a tener en cuenta. Descala las botas y entra empujando la bici con la mano. Ojo a los jueces y el “Pie a tierra”. Cuidado con el cierre del casco, te pueden sacar tarjeta amarilla por desabrocharlo antes de tiempo, no lo hagas hasta que hayas colgado la bici en el número correspondiente. Gira el dorsal y póntelo delante. Deja el casco y cámbiate las zapatillas lo más rápido que puedas, pero con tranquilidad y seguridad. Es de gran ayuda usar cordones elásticos, o a las malas, dejar las zapatillas atadas para no tener que perder tiempo haciéndolo. Asegúrate que no están demasiado fuertes no vayas a tener que pedir un calzador a alguien del público. Comprueba que los calcetines, si los llevas, estén bien estirados para evitar arrugas y posteriores ampollas. Da un trago al bidón, si te queda algo, y prepárate para afrontar la tercera y última parte de tu primer triatlon.

11. Comienza suave la carrera a pie

Comienza suave la carrera a pie. La sensación de empezar a correr cuando te bajas de la bici es difícil de explicar. Creerás que vas parado, como si no avanzaras, pero deja pasar unos minutos y enseguida cogerás el ritmo normal. Aprieta conforme te veas más suelto, pero sin emocionarte más de lo debido, no vaya a darte un tantangurrio antes de tiempo.

12. Ponte guapo para la foto

Pon cara de campeón al cruzar la línea de meta, seguro que luego puedes buscarte entre las muchas fotos que se suelen hacer y disfrutar eternamente de tu proeza.

Espero que con esta docena de consejos consigas terminar tu primer triatlon sin mayores inconvenientes que tus limitaciones deportivas. Recuerda que es tan importante la preparación mental como la física, esta lista no entrenará por ti, pero puede evitar que te agobies pagando alguna de las novatadas que muchos hemos sufrido y suelen hacer mella durante la carrera.

La foto destacada es de pbaitor vía photopin con licencia Creative Commons

 

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