Voto nulo

Faltan cuatro días para volver a las urnas. Cuatro días que se suman a la eternidad que llevamos en campaña. No recuerdo la última vez que leí una noticia política solucionando un problema, mirando por las  necesidades que tenemos los ciudadanos. Sólo leo críticas al de enfrente, o a los de los lados, aún no me he acostumbrado a que ahora se juega a cuatro bandas. Sólo hay promesas y propuestas de actuación que luego habitualmente no se llevan a cabo. Nosotros sabemos cómo acabar con el paro, pero en veinte años gobernando aquí o allá no hemos movido un dedo. Nosotros vamos a reactivar la economía, pero solo cuando nos votéis, desde la oposición no queremos dar pistas al que gobierna, porque nos importa más que falle el que manda a que la gente salga ganando.

En esta interminable conquista al votante en que vivimos, es hora de tener la cabeza fría y no dejarse manipular por las estúpidas noticias que nos encontramos por todas partes.

No creo que el Partido Popular sea el partido de la corrupción. No creo que el Partido Socialista sea el partido de los ERES. No creo que Podemos sea el partido de Venezuela. No creo que Ciudadanos sea el partido del IBEX35. Aunque nos quieran convencer de ello por tierra, mar y aire. Conozco votantes sensatos de todos estos partidos y la mayoría sólo quiere lo mejor para ellos, su familia y su pueblo. Conozco militantes de todos estos partidos que, acepto que a veces en su pequeño sectarismo, vean más beneficios que los reales, pero con utopía e ilusión también se construye. Conozco políticos de todos estos partidos que son excelentes personas (también conozco otros que no lo son) y que empujan desde arriba con ganas reales de ayudar.

¿Dónde está entonces el problema? ¿Quién es más extremista? ¿Los gabinetes de comunicación de los partidos? ¿Sus militantes exacerbados? ¿Los medios de comunicación?

Afortunado serás si no has recibido una cadena política por whatsapp que ataca el programa del partido que no vas a votar con la lógica de un chimpancé borracho. Siento tanta vergüenza por esas cadenas como cuando oigo a los portavoces echando espumarajos por la boca. ¿Somos, como predijo Orwell, borregos sin memoria? Yo creo que sí tenemos memoria, pero el día a día nos la va borrando poco a poco, y sus mentiras, repetidas, se convierten en verdades gracias a nuestra completa dejadez.

El domingo hay que ir a votar, con muchas ganas, como siempre que se debe ir a tomar una decisión importante en la vida. Y no hay que dejarse engañar. O al menos si te dejas, sé consciente de ello, tápate la nariz y vota al menos malo. Tenemos todavía una democracia muy joven y nuestros gobernantes deben entender que nuestro voto es sagrado, pero claro, para eso hay que votar. Y no nulo.

 

UN TUITERO EN PAPEL
Nacho Tom
ás
www.nachotomas.com
Art
ículo publicado en La Verdad de Murcia el 22 de Junio de 2016

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