• Politica,  Un tuitero en papel

    Equidistancia.

    De nuevo, quién me lo iba a decir, recibo tortazos electrónicos por todos lados. Por arriba y por abajo, por Facebook y por Twitter, por la derecha y por la izquierda, tras expresar una opinión en mis redes sociales. No es la primera vez y seguro que no será la última. La ristra de adjetivos es de lo más divertida. Que si «facha», que si «rojo». Acojo sosegado estos contrarios calificativos por el mismo comentario. Leo «ejemplo de español» o «antipatriota» por la expresión de una misma idea. Tremendo, ¿no? Existe un grave problema de fijación política y desconcreción intelectual. Me explico. Cualquier cosa que uno diga o escriba será…