• Escritos,  Historias de un publicista

    Una ducha y dos móviles

    Hay pocas cosas más injustas en la vida que escuchar el teléfono mientras te estás duchando. Y en invierno más. Ponedlo en silencio siempre si no queréis que os pase lo que a mí… El agua cae suavemente sobre mis hombros y dedico unos segundos a relajarme, pensar un poco y entrar en calor tras haber salido a correr en esta gélida madrugada. De repente, me parece sentir algo en la distancia. ¡El móvil! No te pongas nervioso, me digo a mí mismo deseando que la llamada esté acabando, la he escuchado de milagro mientras me enjabono la cabeza. Luego miraré quién es. La voz de mi interior intenta convencerme…

  • Escritos

    Los primeros días de otoño

    Siempre había pensado que la playa es especialmente bonita y disfrutable en septiembre… Hasta que el otro día nos pasó algo increíble a la orilla del mar. Atentos que tela. Los primeros días de otoño son diferentes en la costa. Poca gente, conté solo nueve personas incluyendo a nosotros cuatro. Algunas caras ya conocidas, como una pequeña comunidad. El sol brilla a punto de meterse por el horizonte. El agua está tranquila y muy calmada a esta hora, junto a una leve bruma que con el anochecer dibuja de gris el puerto en la distancia. Era ya tarde, queríamos alargar uno de los últimos fines de semana antes de la…

  • Escritos,  Un tuitero en papel

    Acantilados

    Lo que más le gusta es quedarse solo. Coger su coche y marcharse sin rumbo, con la música a todo volumen, la ventanilla a medio bajar y notar cómo el aire le hace sentirse tan libre como atrapado. Porque en el fondo sabe perfectamente que, aunque pudiera, no quiere huir. Sólo ansía libertad. Por un momento, por un instante. Salir de la cárcel en la que siente que se ha convertido su vida. Un trabajo de mierda, rutina infinita, estrés económico, situación familiar cogida con pinzas y pensamientos negativos hacia todo lo que le rodea. Los trayectos que puede permitirse el lujo de realizar siempre acaban en el mismo punto:…

  • Escritos,  Un tuitero en papel

    Ruido: Un relato corto de verano.

    El ruido suele escucharse cada noche, penetrante, entre las tres y las cinco de la mañana. Comienza flojo, suave, arrítmico y evoluciona ansioso, grave, doloroso. No sería capaz de explicar, ni en siete vidas, el temblor que le produce, la angustia que le rodea entre las brumas nocturnas del ojo abierto / ojo cerrado cuando el dichoso sonido asoma entre sueños. Ella vive en una casa grande y baja, en un pueblo de catorce habitantes, perdido entre montañas. Se acuesta cada noche sufriendo. ¿Vendrá? Es incapaz de asomarse para investigar la procedencia. Pavor a encontrar el origen. Suena muy cerca, como bajo su ventana. Una naturaleza extraña, como de fuera…