• Deporte,  Economía,  Historias de un publicista,  Marketing

    ¿Son deporte los e-sports?

    Cuando una industria crece tanto como para llamar la atención de diferentes actores económicos a distintos estratos y con un alto componente de transversalidad el motivo debe ser importante. Ese algo en los videojuegos es que ya mueven más que el cine y la música. Juntos. Se estima que hay 2.500 millones de vídeo-jugadores en el mundo. Y a estos números que comienzan a retumbar en los tímpanos de productores, inversores y público final (lo más importante), toca una nueva vuelta de tuerca con la proliferación de los deportes electrónicos (e-sports). Ya a nivel publicitario el sector está ojo avizor con el tema, los “gamers” mueven tanta o más gente…

  • Escritos,  Motivación,  Pensamientos,  Un tuitero en papel

    Propiocepción.

    Parece fácil. Viene de uno mismo y percepción. Acaba el año. Haciendo fuerza y jugando a obviarla. De eso se trata. Sale a la calle de noche. Recorre en silencio y de memoria los últimos doce meses. Se los sabe al dedillo. Al menos su parte. Qué otra puede haber. Veinte versiones de la misma historia. Y luego está su verdad, la buena. Ja. Vive de nuevo cada paso, cada frenada. Inspira cogiendo aire mientras recuerda algunas caras. Algunos gestos. Algunos mudos de frente y desatados a la espalda. Hasta hay quien decide echar una alfombra encima de este suelo tan sucio, sin limpiarlo de la podredumbre que quedará siempre…

  • Deporte,  Un tuitero en papel

    Los deportistas cabezones.

    Decía Murakami que en su tumba pondrá “At least he never walked.” Maldita frase que me martilleó la cabeza continuamente durante el Maratón de Valencia del pasado domingo. El objetivo antes de la salida era en principio asequible: marcar un ritmo continuo hasta la mitad y apretar un poco de manera gradual más adelante. Pero nada salió según lo previsto. En un maratón todo tiene que funcionar perfectamente, un pequeño error te pasa una factura probablemente impagable. Son muchos kilómetros y el simple roce de la camiseta, por ejemplo, te puede provocar una incómoda herida. Pues no uno, cometí varios que al final se convirtieron en un mundo. El primero…