• Escritos,  Historias de un publicista,  Motivación

    Peajes, prejuicios y recompensas

    Pasar de un lado a otro suele tener un precio y en el continuo movimiento que supone nuestra vida pocas cosas realizamos más veces que precisamente esa, andar saltando de acá para allá sin poner, como la sabiduría popular se encarga de recordarnos, el huevo en ninguna parte. No pensarías que iba a salirnos gratis. Hay ríos que separan ciudades, valles que separan montañas, autopistas que separan capitales, mares que separan países o túneles que separan continentes. Y al tiempo los unen, los acercan y, con su correspondiente peaje, algo nos cuestan. Pero los lugares no solo son geográficos o políticos, las zonas mentales también tienen bordes, en muchas ocasiones…

  • Economía,  Familia,  Trabajo,  Un tuitero en papel

    Relatividad o barbarie

    Priorizar es siempre buena idea. Ahora, en el futuro o antes de esta locura. Nunca falla dedicar unos minutos a ordenar mentalmente por importancia cualquier cosa que se te cruza por delante antes de ejecutarla. La organización aparece después, como por ensalmo, si has sabido antes dar el paso previo, el del párrafo anterior a modo de impulso vital, de análisis de inicio, de puesta en marcha metódica y, posiblemente, eficaz. Se convierte en arma de doble filo esta oportunidad de pasar tantas horas con nosotros mismos, algunos consiguen relativizar, otros derivan en comportamientos básicamente primarios. No resulta sencillo jugar en un filo que termina cortando si no hiriendo. Pero…

  • Empresas,  Familia,  Un tuitero en papel

    Cura de humildad

    Todo se reduce a la relatividad. Ahora que va entrando el invierno tenemos un ejemplo perfecto con el frío que comenzamos a sentir, viniendo de este otoño especialmente cálido, cuando cualquier temperatura algo menor nos parece congelar. Habitualmente nos comparamos. Nuestro cuerpo se compara con cómo estaba ayer. Relativizamos. De pequeño aprendí aquel poema de los altramuces de Calderón de la Barca que comenzaba con: “Cuentan de un sabio que un día, tan pobre y mísero estaba…” y posiblemente dejó huella. Sin posiblemente. Reléanlo si pueden. Todo es relativo. Algo parecido siento siempre en los congresos nacionales de directivos que organiza CEDE y a los que asisto como miembro de…

  • Deporte,  Motivación,  Un tuitero en papel

    En un solo segundo.

    Hoy hace tres semanas. Un despiste tonto. Un momento de distracción mientras hablaba con un compañero. Coger el bidón de agua. Evitar un bache de la carretera. Rozarme con la rueda de delante. Perder el control de la bicicleta e irme directo al bordillo. Casco roto. Bici rota. Inconsciencia. Recuerdo perfectamente la pedalada a partir de la que ya no era dueño de la situación, ese instante en el que piensas: “Nacho, te la vas a dar.” Y te la das. Otras muchas veces te salvas in extremis y con el corazón a mil por hora retomas el ritmo, respiras hondo y consigues continuar. Pero esta vez no. Esta vez…